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ANÉCDOTAS PARA EL VERANO...

ANÉCDOTAS PARA EL VERANO...
El actor Errol Flynn, muy aclamado por su papel como Robin Hood, fue muy conocido en los círculos artísticos por otros motivos menos positivos, y es que este actor de bigote impenitente era un gran aficionado a hincar el brazo y beber todo aquello que tuviese un poco de alcohol, es decir, hablando claramente, “se bebía hasta el agua de los floreros”.

Pero está claro que esta práctica era muy poco saludable y por supuesto muy poco meritoria a la hora de que las productoras le contrataran. Así que a Errol Flynn no le quedó otra que cambiar sus hábitos, y tener una vida algo más saludable. Entre esos nuevos hábitos Errol Flynn tomó una gran afición por las naranjas.

 


A sus compañeros de rodaje les sorprendió muy positivamente este cambio de actitud, pero no pasó mucho tiempo hasta que se descubrió que esas naranjas eran algo especiales y que el actor estaba igualmente algo ebrio en los rodajes. Evidentemente ninguna naranja del mundo emborracha a nadie. El truco estaba claro, inyectaba en las naranjas (con una jeringuilla) un poquito de vodka, para mejorar (a su gusto) el sabor de las mismas
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Adiós a Sidney Lumet. 12 Hombres sin Piedad.

Este fin de semana nos ha dejado uno de los grandes directores del cine clásico que no es otro que Sidney Lumet. Por ese motivo y a modo de homenaje me gustaría hablar sobre una de sus mejores películas (en mi modesta opinión) que es 12 HOMBRES SIN PIEDAD (12 ANGRY MEN).

Una película que pese al tiempo pasado (1957), sigue siendo muy popular pues está llena de actuaciones inteligentes, súbitos giros y monólogos apasionados, y todo ello contenido en una pequeña sala de deliberación del jurado en una bochornosa tarde de verano.

 

Dicha sala es a donde se retira este jurado para deliberar sobre la culpabilidad o inocencia de un chico de 18 años acusado de matar a su padre, y que a priori todo parece indicar su culpabilidad sin ningún género de duda para 11 miembros del jurado, salvo la “duda razonable” del jurado número 8 interpretado genialmente por Henry Fonda.

 

Esta película está basada en una obra de televisión de Reginald Rose, emitida en directo en 1954 por la CBS, la cual impresionó a Fonda, quien enseguida vio la oportunidad de hacer un largometraje acudiendo al veterano director de teatro televisivo Sidney Lumet y a Boris Kaufman un verdadero artista de la fotografía, que contribuye a fomentar la sensación de tensión y agobio presente durante todo el filme. Una película que curiosamente se hizo en solamente 20 días.

 

Quizás sea por estar basada en una obra de televisión, o porque muchos de sus actores vienen del mundo de las tablas, lo cierto es que es una película con una marcada teatralidad, que sin embargo no debe verse como un defecto sino todo lo contrario, pues ayuda a redondear a cada uno de los personajes, y sobre todo a darle intensidad y dramatismo.

 

Se puede decir que es una película de amplio trasfondo sociológico pues en esa “dinámica de grupo” afloran los prejuicios étnicos y de clase, los traumas y personalidades de los personajes en una lucha entre la verdad y la mentira, la inocencia o la culpabilidad.

 

Cada uno de los actores escogidos para esta película redondea y perfecciona su papel, teniendo entre ellos a Lee J. Cobb como el jurado número 3 amargado y traumatizado por los problemas con su hijo (proyectando su ira sobre el joven que está siendo juzgado), o Geroge Voskovec (jurado número 11) que junto a Joseph Sweeney (jurado número 9) actuaron en la producción original de la CBS.

 

En resumen, esta película que tan sólo se desarrolla en una asfixiante sala de deliberación tiene de todo, un guión soberbio, un excelente reparto, una buena historia y una escenografía y ambientación perfectas; sin duda merece la pena conocerla y ya nos diréis que os parece.

 

Ficha técnica:

Idioma original: Inglés.

Dirección: Sidney Lumet.

Guión de reparto: Reginald Rose.

Fotografía: Boris Kaufman.

Música: Kenyon Hopkins.

Intérpretes: Henry Fonda, Lee J. Coobs, Ed Begley, E.G. Marshall, Jack Warden, Martin Balsam, John Fiedler, Jack Klugman, Ed Binns, Joseph Sweeney, George Voskovec, Robert Webber.

Nominaciones al Óscar: mejor película, mejor director y mejor guión original.

Festival de Berlín: galardonado Sidney Lumet (Oso de Oro, premio OCIC).

PAUL NEWAM. LA BIOGRAFÍA

Ficha técnica:


Título: Paul Newman. La biografía
Autor: Shawn Levy
ISBN: 978- 84- 264- 1746- 6
Primera edición: noviembre del 2009
Editorial: Randon House Mondadori, S.A.

No es precisamente una novedad editorial, ya que lleva en las librerías algo más de un año, pero si desde luego es sin duda una de las biografías más interesantes de los últimos años. No sólo porque se trate de Paul Newman (por el que siento debilidad) sino porque su autor Sawn Levy ha sabido darle un toque especial con su narrativa rápida y ligera, escapando del tono habitual de las biografías que o bien son un relato amarillista y escabroso (como la Corona del Rey, sobre Clark Gable) o bien una retaíla de datos sin más interés que la cuantificación de hechos.

Sin embargo, en PAUL NEWAM. LA BIOGRAFÍA, podemos disfrutar de una narrativa que a lo largo de sus capítulos, nos hace conocer la talla humana de una de las estrellas más deslumbrantes del universo Hollywood. Descubrimos su drama personal con la muerte de su hijo Scott, su faceta de empresario, sus difíciles comienzos como actor de teatro, su paso por el mítico Actors Studio, su brillante dedicación a la dirección cinematográfica, su pasión por el automovilismo, o su salto a la fama tras interpretar un papel reservado para James Dean, que había fallecido pocos meses antes, así como su compromiso político.

“Después de la toma de posesión de Nixon, Newman siguió aireando sus convicciones políticas. Tanto él como Joanne asistieron a reunionres del Senado, a la creación de un Departamento para la Paz del gabinete, e hicieron ondear banderas pacifistas en una manifestación contra la guerra ante la embajada de Estados Unidos en Londres”

“Tengo el genio muy vivo, además no tengo la arrogancia necesaria para presentarme, ni tampoco las credenciales” (Paul Newman).

Por supuesto no faltan referencias a su primer matrimonio, su posterior noviazgo y matrimonio con otra actriz brillante como fue Joanne Woodward o sus devaneos con Nancy Bacon durante el rodaje de DOS HOMBRES Y UN DESTINO, que pusieron en peligro a una de las parejas más sólidas del mundo de Hollywood.

Pasamos por épocas en las que tanto Paul como yo tuvimos que aferrarnos a nuestro matrimonio, sobre todo cuando parecía que no podía durar ni un día más. En esos momentos, teníamos que olvidarnos de nosotros mismos y tomar conciencia de que había tres elementos en juego: su ego, mi ego, y nuestro ego. Para que la relación sobreviviera, teníamos que olvidarnos de su ego y el mío y dedicarnos al nuestro”. (Joanne Woodward).

Pero sin duda, algo que debo destacar de esta biografía es la forma en que entrelaza el relato de la vida personal con la historia que hay detrás de cada una de sus películas, sirviendo así para conocer más ampliamente su filmografía y ayudarnos a descubrir algunas “raras joyas” que no han sido dadas a conocer al gran público y que sin duda serán de gran interés para todos los amantes del cine.

Recomiendo encarecidamente esta biografía que fue tildada por el propio The New York Times, como “El mejor libro sobre Newman y de las grandes biografías de la década”.

“Últimamente trabajo en lo mejor que se me ofrece, pero me gustaría hacer una película con la que pudiera despedirme como es debido”(Paul Newman).

Una curiosidad HOMBRES (1950)

Una curiosidad HOMBRES (1950)

Quizás no sea una de las películas más conocidas de Marlon Brando, y seguramente no es la mejor, pero sin duda HOMBRES está cargada de una profundidad humana innegable. Dirigida por Fred Zinnemann y protagonizada por (además de Marlon Brando) por Teresa Wright (conocida por entre otras películas como La Sombra de una Duda), nos invita a hacer una reflexión sobre nuestra propia naturaleza humana y como ésta responde ante una situación límite y desesperada. Pero sobre todo, lo poco preparados que estamos para aceptar la deformidad y la mutilación en nosotros mismos, y en los demás.

 

El director en esta película además, pretende denunciar el trato que las autoridades y la propia sociedad norteamericana dispensaron a esos “veteranos de guerra” que a su regreso debían enfrentarse en la más absoluta soledad a su recuperación/regeneración, quedando en muchos casos imposibilitados para desarrollar su vida con total independencia y libertad. La hipocresía de una sociedad que envió a muchos de sus jóvenes a una cruenta guerra, y que a su regreso (gravemente heridos o mutilados) los relega al ostracismo más absoluto y a la invisibilidad social.

 

El personaje encarnado por Marlon Brando (Ken) es sin duda el que mejor refleja todo esto; deportista de élite en la Universidad, una vez de regreso mutilado es incapaz de reconocerse y de aceptarse a sí mismo llegando a sentir auténtica vergüenza de su propio cuerpo. Entiende que su vida ha quedado truncada y desea alejar a Ellen (Teresa Wright) su prometida de su vida para evitarle sufrimiento y liberarla del compromiso de cargar con un mutilado el resto de su vida.

 

A pesar de ello Ellen se niega a abandonar a Ken en ese hospital de “veteranos”, pero Ken una vez que acepta verla, no puede dejar de entender en sus ojos en lugar de amor, piedad. Los propios padres de Ellen que antes apoyaron el compromiso y además alentaron a Ken a marcharse a la guerra, ahora lo rechazan e insisten a su hija para que lo abandone a su suerte.

 

Pero en los aledaños de esta historia que se puede considerar la trama principal aparecen una serie de historias que no hacen más que insistir en la miseria humana que se esconde detrás de la corrección burguesa de la sociedad norteamericana de aquellos años (que perfectamente se podría aplicar a nuestras sociedades actuales) que insisten en esconder los molesto y lo feo debajo de la alfombra.

 

La interpretación de Marlon Brando es sin duda brillante y sobrecogedora, reflejando el dolor , la soledad y la desesperación de una forma estremecedora. Son también de relevancia las interpretaciones de Everett Sloane (Dr.Brock), Richard Erdman (Leo)o Jack Webb (Norm) y por supuesto en la ambientación juega un papel importante Dimitri Tiomkin el responsable de la fabulosa banda sonora.

 

Pero a pesar de las historias dramáticas que refleja, esta película quiere transmitirnos varios mensajes positivos, en primer lugar que hay siempre gente excepcional, y en segundo lugar que sea como sea intentemos disfrutar de las pequeñas oportunidades que nos brinda la vida.

 

Por ello, en esas tardes caseras en las que no tengáis muy claro que hacer os recomiendo que hagáis un pequeño hueco a esta película poco conocida por el gran público pero sin duda verdaderamente interesante para hacer una profunda reflexión sobre la hipocresía, el mundo de las apariencias y el abandono que muchas veces sufren aquellas personas que por una causa u otra se ven obligadas a sufrir algún tipo de discapacidad.

Con la muerte en los talones

"A veces la verdad es amarga como la hiel"

Con la muerte en los talones, cuyo título original es North by Northwest (1959) es sin duda una de las películas más laureadas por público y crítica de Alfred Hitchcock. En realidad esta película tiene varios puntos fuertes; el primero evidentemente es el guión de Ernest Lehman, ya que los diálogos son frescos (y con los años no han perdido un ápice de dinamismo), con momentos de humor y sobre todo con mucho contenido (incluso conteniendo pequeñas puñaladas al antiguo productor de Alfred Hitchcock; ya que en el momento en que Eve y Roger se encuentran en el tren y este saca una caja de cerillas con las inciales de su nombre, ella le pregunta “¿qué significa la “O” de las iniciales de la caja de cerillas? , y el responde que “Nada” haciendo clara referencia al apellido de su antiguo colaborador. Al menos esto es lo que cuentan las malas lenguas sobre este momento del diálogo, que a priori parece descontextualizado en el momento de ver la película).

En segundo lugar el reparto de actores con Cary Grant por supuesto, pero destacando y brillando con luz propia como de costumbre Eva Maria Saint, que da vida perfectamente a un personaje tan dual como el de Eve.

En tercer lugar destacar lo perfectamente hilvanado que está el argumento, en el que los personajes ficticios toman vida, y los reales se difuminan en esa vorágine de mentiras “arriesgadas” donde la verdad se encuentra escondida en los más recóndito de algún despacho de la CIA.

Y por último la fotografía de Robert Burks del que recuerdo el gran trabajo realizado en Extraños en un Tren, otra gran película a recomendar.

Con la muerte en los talones, al contrario que otras películas de suspense de Alfred Hitchcock tiene un componente humorístico indudable aunque no por ello pierde su carácter sombrío, lo cual hace de esta película una verdadera joya. Aunque bien es cierto, que tiene detalles de total inocencia y poco creíbles, pero que son perdonables y casi pasan desapercibidos en la montaña rusa de emociones que supone esta película. La intriga nos sumerge y nos embauca fácilmente. Es intrigante, emocionante y con una gran puesta en escena, por no hablar de las grandes interpretaciones de los dos actores protagonistas.

El argumento es sencillo ya que se trata simplemente de un ejecutivo del mundo de la publicidad, Roger O. Thornhill, que es confundido a causa de un malentendido con un agente del gobierno llamado George Kaplan por una organización de espionaje. Secuestrado por tres individuos y llevado a una mansión en la que es interrogado, consigue huir antes de que le maten. Cuando al día siguiente regresa acompañado de la policía, no hay rastro de las personas que había descrito, y es tomado por borracho y loco.

Así que si alguno de los que frecuentemente visitan este blog tiene una tarde de aburrimiento le recomiendo que le de una oportunidad a esta película que si bien peca de inocencia en algunos aspectos, rara vez puede dejar indiferente.

 

 

El crepúsculo de los Dioses

El crepúsculo de los Dioses

El crepúsculo de los Dioses, es de ese tipo de películas que parecen ser intrascendentes pero que sin embargo tocan sin duda alguna todo un mundo soterrado de lo que fue Hollywood en el momento de transición del cine mudo al sonoro. Este cambio produjo una catarsis inmediata, y una rebelión entre aquellos que hasta el momento habían sido estrellas rutilantes.

El cine sonoro conllevó la caída de actores como Valentino, y provocó la ira de directores o actores como Charles Chaplin que sentenció "con la llegada de la palabra el cine ha muerto". Muchos actores no pudieron ni supieron adaptarse a ese cine sonoro, que dió paso a muchas estrellas, algunas quedaron en la nada y otras por el contrario que dieron sus primeros pasos en esa època han quedado para la posteridad, es el caso de Montgomery Clift, Clark Gable o Gary Cooper y en el lado femenino la gran Greta Garbo, Barbara Lamarr o Norma Shearer.

 

En este película Billy Wilder, sabe imprimir ese aire de patetismo de los "juguetes rotos" que siguen viviendo en su propia fantasía, mentira, una locura sin fin que termina en la mayoría de los casos fatalmente. Muchos de esos juguetes rotos en la realidad tuvieron un final trágico, como fue el caso de Florence , o Baggot ambos cayeron en una espiral de alcohol y soledad hasta que acabaron suicidandose no pudiendo soportar el haber sido los "reyes" y de repente no ser nada. 

En el caso de El crepúsculo de los Dioses, Norma Desmond es una actriz retirada de los circuitos, una de las víctimas de la llegada del cine sonoro que sigue soñando con su rutilante carrera, cuando realmente está sentenciada y considerada un personaje patético. Se niega a reconocer su edad y se aferra a un joven al que quiere recluír en su vieja mansión para agarrarse a la vida, paga con dinero el amor y la compañía y lo que es peor paga la mentira.

El personaje que encarna William Holden es mezquino también, y refleja los efectos perversos de pagar amor y compañía con dinero. De todos modos a su manera es un personaje que como Norma Desmond tiene muchos demonios interiores y una locura no tan extrema como la "vieja rutilante estrella" pero que sin duda hace inevitable su final.

 

Eric Von Strohein en principio es el personaje más fiel a si mismo , que entrego su vida y su fama por amor (pero un amor loco y obsesivo que hasta provoca su propia humillación profesional y personal), fomenta la locura de la primera y él mismo crea y recrea para Norma Desmond y los demás una ensoñación de glamour y fantasía. La escena más brillante es sin duda la última con la bajada por las escaleras de Norma Desmond, todos se detienen a mirarla no por admiración (como cree ella en su locura) sino con pena y y temor. Sólo cuenta con la mirada tierna y sincera de  Max (Eric Von Strohein).

El planteamiento circular nos permite ver como en Crónica de una muerte anunciada, ver como los personajes sin remedio se dirigen al abismo.

 Es una película brillante tanto técnicamente así  como por la propia historia que nos plantea. Es un filme para reflexionar sobre la Fama y la autodestrucción de las personas al no aceptar lo que son, pasan a convertirse en "juguetes rotos" que si bien consiguen volver a la primera página, solo es debido a su casi siempre trágico y patético final.

Las citas falsas más memorables de la historia del cine

"Luke, yo soy tu padre" (Star Wars) es la frase nunca pronunciada por excelencia, porque Darth Vader dijo "No, yo soy tu padre" .

"Luke, yo soy tu padre" es la frase más famosa del cine nunca dicha. Forma parte del imaginario popular y ha sido pronunciada por miles de cinéfagos de todo el mundo. Sin embargo, las palabras que le decía el malvado Darth Vader a Luke Skywalker eran éstas: "No, yo soy tu padre".

Tras la cita errónea perteneciente a La guerra de las galaxias: El imperio contraataca, se sitúan otras frases nunca pronunciadas en la gran pantalla, pero consideradas ciertas. "¿Espejito, espejito, quién es la más bonita del reino?" (Blancanieves y los siete enanitos) figura en el segundo puesto de una lista elaborada por lovefilme.com entre 1.500 lectores de esta web especializada en cine. La medalla de bronce es para Clint Eastwood, metido en la piel de Harry el Sucio, por su "¿No deberías sentirte afortunado, vago?". 

El cuarto puesto del ranking es para el clásico "Tócala otra vez, Sam" de Casablanca, al que le sigue el macabro saludo del Doctor Hannibal Lecter (Anthony Hopkins) a la investigadora de El silencio de los corderos: "Hola, Clarice".

La saga Star Trek también aparece en la lista por boca del capitán Kirk y su "¡Más potencia, Scotty!", con el que la nave Enterprise eludía cualquier peligro. Clark Gable, en el séptimo puesto, ha pasado a la historia del cine por aquel "Francamente, querida: me importa un bledo" de Lo que el viento se llevó.

Completan la lista de las diez frases nunca pronunciadas "Si lo construyes, ellos vendrán" (Campo de sueños), "Toto, creo que ya no estamos en Kansas" (El Mago de Oz) y "Señora Robinson, está usted intentando seducirme, ¿verdad?" (El graduado).

Abajo, la versión original de las citas falsas, pero sin duda más famosas que las verdaderas:

1.- "Luke, I am your father".

2.- "Mirror, mirror on the wall, who is the fairest of them all?".

3.- "Do you feel lucky, punk?".

4.- "Play it again, Sam".

5.- "Hello, Clarice".

6.- "Beam me up, Scotty!".

7.- "Frankly, Scarlett, I don’t give a damn".

8.- "If you build it, they will come".

9.- "I don’t think we’re in Kansas anymore, Toto".

10.- "Mrs. Robinson, are you trying to seduce me?".

 

Fuente:  Diario Público

Paul Newman: entrevista tras el estreno de CARS

PREGUNTA: Es inevitable la pregunta, ¿cuál fue su primer coche?
 
RESPUESTA: Un Packard de 1937 que fue capaz de llevarme desde Wisconsin a Nueva York sin parar durante cientos de kilómetros.
 
P: Después de tantas películas y personajes, ¿qué supone volver con este pequeño papel?
 
R: Sólo espero que muchos actores tengan la suerte de trabajar tanto como yo lo he hecho en algo que para mí es una pasión, no un trabajo.
 
P: Se le reconoce como un actor de método, ¿se preparó de alguna manera para convertirse en coche?
 
R: No, para mí fue muy fácil. Lo bueno de la animación es que no tienes que preocuparte de ti mismo. Todo el trabajo físico que haces como actor queda a un lado porque solo tienes que poner la voz.
 
P: El cine y las carreras de coches forman parte de su vida, ¿qué le llevo a convertirse en piloto de carreras?
 
R: Soy una persona muy competitiva, siempre lo he sido, aunque es difícil ser así en una profesión tan amorfa como la interpretación. En cambio, las carreras me permiten desarrollar esta competitividad, porque las reglas son simples y el objetivo final más: ganar. Si tuviera que encontrar similitudes entre ambas es que siempre hay que estar concentrado para actuar y conducir.
 
P: ¿A qué achaca que competiciones como la NASCAR -la Fórmula 1 norteamericana- se haya convertido en un deporte de masas en Estados Unidos?
 
R: Las carreras de coches son un deporte fascinante y los aficionados tienden a identificarse con ellos. Esta moda empezó en los años ochenta y siguió en los noventa. También soy un apasionado de la Formula Uno.
 
P: Entonces, conocerá a Alonso...
 
R: ¡Claro que lo conozco! Soy un gran admirador suyo.
 
P: ¿Disfruta viendo las películas que rueda?
 
R: Hay muchos ingredientes a la hora de rodar una película. Por un lado está el director, por otro los actores y por último el tiempo que dedicas a ensayar. Todos esos ingredientes forman parte de tu trabajo y es muy complicado decir cuál de las interpretaciones de la película es la mejor. Un guión puede ser mediocre y convertirse en una pieza de arte y viceversa. Cuando un director tiene una personalidad definida y todo el programa organizado se ha ganado mi respeto. `Ese el momento de disfrutar!
 
P: Y después de ´Cars´...
 
R: Creo que aún no me ha llegado la hora de retirarme. Además tengo alguna película en mente. Ahora, por ejemplo, estoy trabajando con Robert Redford en un guión que no quiere decir que acabe en una película.
 
P: ¿Qué opina de los actuales jefes de Hollywood? De los Owen Wilson, Vince Vaungh...
 
R: No sé. Hoy en día las películas se hacen de forma diferente de como se hacían en mi época. La presión es distinta, la audiencia ha cambiado, hay muchos componentes que afectan a esta generación de actores y sería muy injusto compararlos con nosotros.
 
P: ¿Todavía mantiene el récord Guinness del hombre de más edad que ganó una carrera de coches?
 
R: La última noticia que tengo es que sí.
 
P: Y qué le llevó retirarse de las carreras...
 
R: La edad, porque aún siento la adrenalina a flor de pie cuando pruebo un coche. Por ejemplo, hace unos días probé un Corvette con la bendición de mi paciente esposa -la también actriz Joanne Woodward, con la que lleva casado desde 1958-. ¡Qué locura!  
 
P: ´Cars´ pasa por la famosa Ruta 66 de Estados Unidos, ¿tiene alguna conexión especial con esa travesía turística?
 
R: Mi mujer y yo atravesamos el país por esa carretera en 1951. `Fue maravilloso! Empezamos en el norte y llegamos hasta Las Vegas, en California. Íbamos a los casinos donde por un dólar comíamos todo lo que queríamos, pero Joanne se gastó ciento sesenta dólares en una máquina tragaperras y yo perdí cuatrocientos jugando al ´black jack´.
 
P: ¿Qué destacaría de una película como ´Cars´?
 
R: Su extraordinario sentido del detalle, buen control del tiempo y unos efectos especiales excelentes.
 
P: ¿Qué papel le sacaría de casa?
 
R: Hoy por hoy no sería un hombre que quisiera correr el maratón, aunque fuera un personaje maravilloso. Un papel dentro de un filme aceptable con cierto contenido social puede interesarme.
 
P: ¿No cree que en Hollywood se hacen cada vez menos películas de corte social?
 
R: No tengo ni la más remota idea, aunque me imagino que este tipo de películas funcionan. Ahora Hollywood está enamorado de las secuelas, es una formula de éxito que simplemente copia lo que ya esta hecho.
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Entrevista a Marlon Brando (Ay qué grande!!!)

 

Tras veinticinco años sin hablar con la prensa, Marlon Brando invitó al periodista Lawrence Grobel de “Playboy” –autor de Conversaciones íntimas con Truman Capote– a pasar diez días con él en Tetiaroa, la isla tahitiana del intérprete. El resultado es el libro de entrevistas Brando por sí mismo (Ma Non Troppo), en el que el mítico actor opina sin escrúpulos sobre un gran repertorio de temas. Antes de su inminente lanzamiento, El Cultural publica un par de fragmentos de aquellas conversaciones.

–Con frecuencia, los críticos se inclinan por usted, o bien por Olivier, como el mejor actor vivo. ¿Cree usted que haber hecho los clásicos, supone una ventaja para Olivier, o si eso importa?

–Es una especulacion. Y especular es una pérdida de tiempo. No me importa lo que la gente piense.

Aunque a usted le importa cuando la gente dice que no siempre da el cien por cien cuando usted interpreta.

–Stella Adler, que era mi profesora, una mujer muy admirable, me contó una vez una historia sobre su padre Jacob P. Adler, un gran actor yiddish, que trajo consigo la gran tradicion teatral europea. Él había dicho que si ibas al teatro y notabas un cien por cien de inspiración, mostraras setenta. Y si ibas al teatro otra noche y notabas quizá un cincuenta por ciento, mostraras treinta. Y si ibas al teatro y notabas un treinta por ciento, te dieras la vuelta y fueras a casa. Que siempre mostraras menos de lo que tienes.

–¿Alguna vez ha hecho un papel sin más?

–Desde luego. Sí.

–¿A menudo?

–No.

–¿Como en La condesa de Hong Kong?

–No, intenté hacerlo, pero yo era un muñeco, una marioneta en esa película. No podía ser otra cosa, porque Chaplin es un hombre de gran talento, y yo no iba a discutir con él sobre lo que es divertido y lo que no. Debo decir que no empezamos muy bien. Llegué a Londres para la lectura del guión, y Chaplin nos lo leyó. Yo tenía jet lag, y en plena lectura, me puse a dormir enseguida. Eso fue horroroso. [Ríe.] A veces dormir es más importante que todo lo demás. Ese papel no era para mí. Chaplin no debería haber intentado dirigir la película; tendría que haber actuado él o dedicarse a escribir las memorias. Era un hombre malvado, Chaplin. Sádico. Le vi torturar a su hijo.

–¿De qué forma?

–Humillándole, insultándole, haciendo que se sintiera ridículo, incompetente. Él [Sidney Chaplin] interpretaba un pequeño papel en la película, y Chaplin se metía con él. Yo le dije: “¿Por qué aguantas eso?”. Le sudaban las manos. Y él contestó: “Bueno, el anciano está viejo y nervioso, no pasa nada”. No es una excusa. Chaplin me recordaba lo que Churchill dijo de los alemanes, o están a tus pies o en tu cuello.

–¿Se portaba así con usted?

–Intentó meterse conmigo. Y yo le dije. “No me hable nunca con ese tono”. Dios mío, me volvía loco de verdad. Fue un día a última hora, empezó a armar un jaleo por lo que yo había dicho. Le dije que podía coger su película y metérsela por el culo, imagen por imagen. Eso fue después de darme cuenta de que era un completo fracaso. Ese hombre no podía dirigir a nadie. Seguramente podía hacerlo cuando era joven. Pero con el talento de Chaplin, tenías que darle el beneficio de la duda. Aunque siempre debes separar lo que es un hombre con talento y su personalidad, que no tiene nada que ver. Un talento admirable, pero un monstruo como hombre. No me gusta ni pensar en ello.

–Se trataba de una película más bien para olvidar.

–Las películas son experiencias muy fluidas. En una película, al final, lo que resulta es, muy a menudo, diferente –mucho peor, mucho mejor, o completamente distinto– de lo que se pretendía cuando se empezó. Actuaciones malísimas se pueden apuntalar, proteger y hacer que parezcan torpes. Siempre se está a merced del director... y también de tus propios defectos. [...]

Mirando hacia atrás su obra, ¿hay alguna de sus películas de las que no se sienta contento en absoluto, que le gustaría borrar si pudiera?

–No.

–¿Cambiaría muchas de ellas si tuviera oportunidad de reeditarlas ahora?

–No, no me gustaría hacerlo. Por Dios Santo, uno de los lugares más horribles del mundo es la sala de montaje. Estás todo el día en un sitio oscuro repleto de humo de cigarrillos.

–¿Paramount le dio a usted cien mil dólares para que hablara con la prensa después de rodar El padrino?

–No lo recuerdo. Cuando oigo cosas así, siempre me acuerdo del congresista con la mano en la caja. Normalmente no concedo entrevistas porque quiero evitar que la gente me haga preguntas que pienso que no son importantes.

Que es lo que seguramente pensará de la próxima pregunta. ¿El hecho de ser etiquetado como “actor del Método” significa algo para usted?
–No.

–¿Le molesta?

–M-e-a-b-u-r-r-e. Me aburre.

Lo que hace un actor del método, ¿es abrirse paso hasta la misma esencia del personaje?

–Se abre paso y va más allá de las fronteras de la angustia tolerable de las entrevistas.

Bueno, esta dolorosa entrevista ya se termina.

–Oh, mire, no ha sido dolorosa en absoluto. Ha sido deliciosa. Aunque me siento como si me hubiera metido en unas rebajas por liquidación: ¿Quiere este vestido? No, esa fruslería. ¿Qué le parece ese corsé? Bueno, le podemos quitar la goma y hacernos un tirachinas. Estoy aturdido. Hemos ido de los templos de Karnak hasta las salas de William O. Douglas.

Ya que habla de templos, ¿cree usted en Dios?

–Creo que debe haber algún tipo de orden en el universo. Y mientras haya orden, debe haber algún tipo de fuerza en el universo. Para mí es difícil concebir que no es más que una casualidad o una confluencia de desorden que hace que el universo exista.

–¿Y es usted optimista sobre el futuro de la vida en este planeta?

–No puedes vivir la vida diciendo: “Bueno, esto es el final, así que mejor que saquemos el banjo y la barca, subamos a ella, y riamos y rasguemos hasta que Gabriel haga sonar la trompeta”. Sean cuales sean las circunstancias, uno tiene que seguir intentando econtrar soluciones. Incluso si parece imposible. No se ha inventado nunca un sistema que funcione: la religión no lo consigue, ni la filosofía, ni la ética, ni los sistemas económicos. Ninguno de los sistemas con referencia a los problemas humanos ha funcionado jamás. Aunque vivir una vida de desesperación, no es posible.
He escuchado los pros y los contras. He escuchado a científicos decir que no sabemos bastante, que el ciclo de la vida en la Tierra tiene un equilibrio tan delicado que, si todavía no lo hemos mandado al garete, desde luego, trascenderemos nuestras naturalezas, que parecen imparables e inmutables. Otros dicen que va a venir un gran día. Buckminster Fuller es un hombre esperanzado, cree decididamente en el nirvana del futuro cercano. Herman Kahn nos ha contado lo maravilloso que es el mundo que tendremos y la naturaleza de las luchas para llegar a ello. ¿Quién sabe?

–¿Quiere decir que no tiene una solución?

–No tengo una solución para la muerte.

–¿Y qué me dice de envejecer? ¿Cómo ha envejecido usted?

–Bastante bien. Cuanto más viejo, me he sentido más feliz. Más contento.

–¿Le tiene miedo a la muerte? ¿Piensa en ella?

–“De todas las maravillas que he oído, me parece la más extraña que los hombres deban temer; al ver que la muerte, un final necesario, vendrá cuando vendrá”. Otro maravilloso discurso sobre la muerte.

–¿Recuerda más de Shakespeare que de cualquier otro autor?

–Recordarlo merece la pena: “Por el amor de Dios, vamos a sentarnos en el suelo / Y a contar historias tristes de la muerte de los reyes”. No recuerdo lo que sigue [Piensa.] “Donde rodean los templos mortales de un rey / Mantiene la Muerte su corte, y allí se sienta el bufón, / que se burla de su estado, y se ríe de su pompa... Y con un pequeño alfiler / Atraviesa por el muro del castillo, y ¡adiós rey!”.

Lawrence GROBEL

 

BSO Madagascar 2

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(Escuchar)

SUCEDIÓ UNA NOCHE.....

SUCEDIÓ UNA NOCHE.....

FICHA TÉCNICA:

Productora: Columbia Pictures.

Dirección: Frank Capra.

Producción: Frank Capra, Harry Cohn.

Guión:  Robert Riskin (Sobre el relato Night Bus de Samuel Hopkins Adams).

Fotografía: Joseph Walker.

Música: Howard Jackson, Louis Silvers, Ann Ronell, Frank Churchil, Alfred Lee y George Leybourne.

Intérpretes: Clark Gable, Claudette Colbert, Walter Conolly, Roscoe Karns, Jameson Thomas, Alan Hale, Arthur Hoyt, Blanche Frederici, Charles C. Wilson.

Premios: Ganadora de Cinco Oscar, Mejor Película, Mejor director, mejor guión, mejor actor y mejor actriz. Festival de Venecia; nominación de Frank Capra (Copa Mussolini).

Estreno en Estados Unidos: enero de 1934.

Estreno en España: Repuesta con doblaje en 1970.

 Sucedió una noche, en la ceremonia anual de la entrega de los Oscar de 1935, hizo lo que se conoce en el mundo del espectáculo como el grand slam: ya que acaparó, nunca había ocurrido antes en la historia de los galardones, cinco premios. Los méritos de esta película no se reducen sólo a las estatuillas, sino que ha resultado también ser uno de los grandes clásicos de la comedia. De hecho abrió las puertas a todo el subgénero que dio en llamarse screwball comedy, esa comedia romántica tan típicamente norteamericana que pobló las pantallas de medio mundo durante los años treinta y cuarenta, pero muy por debajo de Sucedió una noche, tanto por el guión como por los actores protagonistas. Esta película representa de forma modélica la obra de un director de la talla de Capra, figura decisiva dentro de la historia de Hollywood.

Pero si algo hay que destacar de este filme (quitando al Clark Gable, por el que siento una inevitable debilidad), es el guión, sin duda mordaz, brillante e ingenioso, llegando en momentos a ser verdaderamente desternillante. Para los críticos es uno de los elementos decisivos en su éxito; este  guión se consiera toda una obra maestra y muestra del talento de Robert Riskin.

-          ¿LA QUIERE?

-          ¡UN SER HUMANO NORMAL NO PODRÍA VIVIR BAJO SU MISMO TECHO SIN VOLVERSE CHIFLADO! ELLA REPRESENTA MI IDEA DE LA NADA.

-          LE HE HECHO UNA PREGUNTA MUY SENCILLA, ¿LA QUIERE?

-          ¡SÍ! PERO NO ME LO TENGA DEMASIADO EN CUENTA. ES QUE YO TAMBIÉN ESTOY UN POQUITO CHIFLADO.

-          __________________________________________________________________

-          ¿QUIÉN ES USTED?

-          QUIÉN YO? SOY LA LECHUZA QUE CANTA EN LA NOCHE, LA SUAVE BRISA DE LA MAÑANA QUE ACARICIA SU PRECIOSA CARA….

-          PERO TENDRÁ UN NOMBRE, ¿NO?

-          SÍ LO TENGO, PETER WARNE.

-          PETER WARNE, NO ME GUSTA.

-          BUENO NO SE LO TOME TAN A PECHO. MAÑANA POR LA MAÑANA ME LO DEVUELVE Y EN PAZ.

-          ENCANTADA DE CONOCERLE, SEÑOR WARNE.

-          EL PLACER ES MÍO, SEÑORA WARNE.

 

Sucedió una noche, de Frank Capra es magia cinematográfica. Esto tiene algo que ver con la forma en que evoca todo un entorno: unos “Estados Unidos” del pueblo, lleno de pillos raros y ciudadanos de buen corazón, siempre dispuestos a compartir un relato y una canción , o exhibir sus entrañables excentricidades.

Capra era experto en tejer de forma inteligente una historia empleando elementos cotidianos, conocidos: comer, vulgarismos verbales, roncar, lavarse, desnudarse….Fiel a la fórmula de las comedias románticas, las identidades se disuelven cuando un personaje necesita hacerse pasar  por otro o se aprovechan en busca de diversión secreta, aunque siempre Peter y Ellie fingen ser marido y mujer, se sugieren posibilidades y destinos más serios.

Sucedió una noche, es una predecesora lejana de las comedias “basura” de hoy como por ejemplo, las de los hermanos Farrelly. Abundan los chistes relativos al trasero; las pretensiones y los privilegios de los ricos son objeto de burlas inmisericordes; las famosas piernas de Colbert detienen el tráfico.  Y hay también tensión sexual : toda la película, que sigue las cuatro noches de Peter y Ellie pasan juntos, depende del simbolismo de “las murallas de Jericó” que acaban por derrumbarse: la supresión de la manta que es la barrera que impide que la pareja lleguen a la consumación del creciente amor de la pareja.

Los críticos no pueden extasiarse ante las habilidades de Capra para el montaje o la puesta en escena; el estilo era algo convencional y funcional para él. Pero lo que si tenía era un sentido implacable del guión y una gran compenetración con sus carismáticos actores. Gable y Colbert contribuyen verdaderamente a que este enfrentamiento entre los sexos termine en empate, diluyendo la ideológica tendencia del guión a sugerir que los tipos del proletariado deberían enseñarles unas cuantas cosas sobre la vida real a las chicas mimadas. En la contagiosa interacción de estas estrellas encontramos un ideal que se ha perdido por completo en el cine contemporáneo ; la reciprocidad combativa entre los sexos.

Definición del HORROR...Apocalypse Now

Una lección de Marlon Brando.....¡qué gran actor!

El horror de la guerra!!! Coronel Kurtz (El Horror) (Ver)

Trailer CHE EL ARGENTINO

Una buena película para todos/as aquellos/as amantes y soñadores con NUEVAS REVOLUCIONES....¡Nuestra lucha es una lucha a muerte!!!!!

(Ver)

Iñaki Gabilondo entrevista a Javier Bardem

Una entrevista inteligente a uno de los mejores actores a nivel internacional, uno de los personajes públicos más comprometidos con su mundo, por lo cual es muy criticado en España (como es costumbre) el talento con compromiso siempre se critica....una gran entrevista. (Mientrashayaluz)

1ª Parte (1/2) (ver)

2ª Parte (2/2) (ver)

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UN TIPO DURO PERO ENCANTADOR

UN TIPO DURO PERO ENCANTADOR

Este domingo para combatir el cansancio del viaje de vuelta de Madrid, he decidido ver una de esas películas que tanto me gustan en este caso una de las grandes obras clásicas del cine ganadora de 8 Oscars, incluidos los de mejor película y mejor actor, no es otra que LA LEY DEL SILENCIO (1954), el director no es otro que el controvertido ELIA KAZAN, para algunos un traidor, para otros un cineasta genial.

Lo cierto es que aunque protagonista de una de los hechos más bochornos del arte del s. XX nos ha dejado obras geniales , como fue el caso de UN TRANVÍA LLAMADO DESEO.

Pero en esta ocasión no me voy a centrar en el director de la película, sino en su protagonista uno de los grandes actores, sino el mejor de la historia del cine, el mito de la interpretación, el hombre de la sonrisa de “ensueño”, MARLON BRANDO.

El nombre de Marlon Brando que está ligado al Método Stanislavski, que guiaron a varias generaciones de actores, caso de James Dean, Montgomery Clift, Marylin Monroe, De Niro, Al Pacino…

Marlon Brando, Jr, Bud para sus amigos nació el 3 de abril de 1924, el mismo día que Doris Gray, en Omaha (Nebraska), hijo de MARLON BRANDO, viajante y de Dorothy Pennebaker una mujer con inquietudes artísticas. Desde pequeño fue el rebelde que después representaría multitud de veces en la gran pantalla. Conflictivo, indómito y atractivo encontró en la interpretación la auténtica válvula de escape. No fue a la Segunda Guerra Mundial tras haberse lesionado de adolescente en una academia militar (cuando llegó el conflicto de Corea su rodilla estaba mucho mejor, pero no le quisieron porque asistía a sesiones de psicoanálisis).

Influido por sus hermanas , decide mudarse con ellas a Nueva York en 1943, harto de malos profesores, de la frialdad de su padre, siempre fuera de casa, y de las borracheras de su madre, a la que muchas veces recogía tras una noche loca. Tal vez de aquel sufrimiento nació toda la profundidad y el dolor de sus trabajos.

En Nueva York se matricula en el Dramatic Wokshop of New School for Social Research de Edwin Piscator, donde coincide con Rod Steiger, antes de pasar al Actors Studio de la mano de Stella Adler.

Pasa por Broadway con la obra I REMEMBER MAMA, pero su gran estrellato llegó con UN TRANVIA LLAMADO DESEO, tras el cual se lo rifan en los estudios de Hollywood.

Sera sin embargo con LA LEY DEL SILENCIO (por la que obtuvo un Oscar), la que forja esa imagen de (involutario) portavoz de una generación rebelde que le perseguirá durante años. James Dean, Paul Newman, Steve McQueen e incluso Jack Nicholson no harán más que seguirle, algo que Warren Beatty reconoció admitiendo “Todos nosotros somos hijos de Brando”.

Sin embargo, Kazan nunca tuvo claro que Brando fuera un genuino representante del Método, porque el actor, por ejemplo, imitaba acentos, algo prohibidísimo en el Actors Studio. Lo que si asegrua Kazan es que Brando arruinó a dos generaciones de intérpretes: sus contemporáneos y los siguientes soñaban con emularle. Sólo tenía 30 años y ya era Dios. Tras todo una seria de éxitos, SAYONARA, EL ROSTRO IMPRENETRABLE, PIEL DE SERPIENTE, REBELIÓN A BORDO, LA JAURÍA HUMANA, EL PADRINO (con la que volvió a actuar tras tres años de retiro y por la que obtuvo un Oscar que rechazó), se retiró a Tetiaroa, su isla en la Polinesia, comprada en 1966 con sus ganancias acumuladas.

Quizás el momento más bochornoso y duro de su vida llegó con la acusación a su hijo Christian, al que se cree culpable del asesinato del novio y camello de su media hermana Cheyenne. Brando se vuelca con su familia, pero el chico pasará 5 años en prisión. Por cierto otro de su hijos, Miko, fue guardaespaldas de Michael Jackson. 

Su último papel en la gran pantalla fue en UN GOLPE MAESTRO (2001), junto con Robert De Niro, Edward Norton y Angela Basset. Algunas de sus últimas declaraciones sobre su profesión o Hollywood nos muestran a un Brando muy desencantado y cínico acerca del mundo del Cine.

Era conocido su carácter difícil y su ambición:  como ejemplo de esto último entre algunas otras cosas, en 1961 realizó una única incursión detrás de las cámaras con el western EL ROSTRO IMPENETRABLE, para lo cual tuvo que deshacerse del mismo Stanley Kubrick que era el director asignado originariamente.

Pero innegablemente es uno de los actores que han dejado personajes para la historia del cine, un gran actor, que ha dejado para el recuerdo, para nuestra memoria y para el futuro interpretaciones geniales y sobre todo UNA SONRISA HERMOSA.

Falleció el 1 de julio de 2004 en Los Ángeles (California), en su casa de Mulholland Drive, a causa de una fibrosis muscular.

 

 

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